
La matrescencia es un término acuñado por la psicóloga Aurelie Athan en 2008 para describir el proceso de transformación que convierte a una mujer en madre.
A pesar de la importancia de este concepto, muchas mamás aún no lo conocen. Entender la matrescencia puede ayudarnos a navegar mejor por la compleja y maravillosa etapa de la maternidad.
Transformaciones cerebrales y hormonales
Durante el embarazo, el cerebro de una mujer cambia de forma irreversible, transformándose tanto como lo hace durante la adolescencia, de ahí la similitud entre los dos términos.
Estos cambios incluyen alteraciones hormonales y de identidad, y son esenciales para asumir la nueva etapa de maternidad.
Son estos cambios los que fomentan el apego y la vinculación entre la madre y su bebé.
Expectativas versus Realidad
La frase “no sabes cómo te va a cambiar la maternidad” se queda corta al describir la magnitud de esta transformación.
La sociedad a menudo crea expectativas poco realistas sobre la maternidad, lo que puede generar sentimientos de inadecuación y estrés en las nuevas madres.
Ambivalencia y reajuste
Ser mamá es una experiencia maravillosa, pero también puede ser dura.
Esta etapa está llena de ambivalencia y requiere un gran reajuste.
Conocer estos cambios antes de que ocurran puede ayudar a las futuras mamás a entender mejor esta etapa y a disfrutarla al máximo.
Importancia del apoyo y la comprensión
Es crucial que las mujeres reciban más apoyo y comprensión al convertirse en mamás.
El proceso de matrescencia es complejo y no finaliza con el nacimiento del bebé.
Las mamás necesitan sentirse acompañadas y comprendidas durante todo este proceso.
El papel de las psicólogas perinatales
Las psicólogas perinatales estamos especializadas en esta etapa y ayudamos a las mamás a atravesarla de la mejor manera posible.
Ofrecemos herramientas y estrategias para manejar los desafíos de la maternidad, asegurando que las madres se sientan apoyadas y comprendidas.
Entender y aceptar la matrescencia es fundamental para vivir una maternidad plena y consciente.
La transformación que experimentamos las mujeres al convertirnos en mamás es profunda y merece ser reconocida y respetada.


